El día de la boda se acerca ¡Mantén la calma!

Una boda es uno de los eventos más importantes y trascendentales en la vida de una pareja y no solo por la magnitud de la fiesta ni por todos los detalles que implica, sino por lo que significa: unir la vida con la de la persona que amas. Este debe ser el pensamiento que prevalezca en ese gran día. Teniendo esto en mente es mucho más fácil enfrentar los retos del día con una actitud positiva y sin perder la calma.

Te presentamos algunos consejos que pueden ayudarte a llevar todo con más tranquilidad y menos estrés.

Una semana antes de la boda ¡Todo debe estar listo!

Esto quiere decir que todas las decisiones importantes ya hayan sido tomadas, todos los detalles ya hayan sido finalizados, y que todo lo que necesitarás está listo y a la mano. Cuando ya tengas todo finalizado prepara un compendio que enliste los proveedores de servicio de tu boda con nombres, datos de contacto, y servicios contratados con cada quien. No tiene que ser muy elaborado pero si completo. Esto te facilitará delegar cuando llegue el momento y en caso de que hubiese dudas o si hay algo que aclarar sólo necesitas sacar la lista y ¡ya!

Delega, pide ayuda.

Al planear un evento tan importante para ti como tu boda es fácil caer en la creencia de que si no lo haces tú no se hará sin embargo este tipo de actitud dificultará que puedas disfrutar de tu día. Así que prepárate a delegar, el tip es hacerlo con inteligencia, es decir, elegir a las personas correctas y proporcionales las herramientas que necesitarán para ayudarte. Deja que tu cortejo nupcial desempeñe sus funciones y permite que te ayuden con los detallitos que puedan surgir durante el día. Ellos estarán felices de ayudarte y también de ver como tú disfrutas de tu día plenamente y sin preocupaciones.

Es muy importante que una vez que delegues una responsabilidad o actividad a alguien confíes en esa persona. No se trata de estar preocupada y supervisando. Si delegas, delega en pleno.

Programa las actividades pre-boda con bastante tiempo de sobra.

Peinado, maquillaje, transporte al lugar, sesión fotográfica, etc., sé generosa con el tiempo, y sigue el programa del día. Si has seguido los primeros dos consejos podrás dedicar las horas antes de la boda a prepararte, en pleno sentido de la palabra, a disfrutar tu boda. Aparta tiempo suficiente para todas las actividades de preparación que vayas a llevar a cabo. Recuerda que pueden haber imprevistos y si tienes tiempo de sobra entonces será más fácil conservar la calma y adaptarte a los acontecimientos del día.

Consiéntete

El día de la boda deja de lado las minucias y detalles del día y enfocarte en tu bienestar. Si tú estás bien, todo estará bien. Puedes llevar a cabo alguna actividad que te relaje y equilibre como hacer tu rutina de ejercicio usual, meditar, hacer yoga, o simplemente tomar un baño de burbujas. Lo importante es que dediques ese tiempo 100% para ti sin interrupciones. Date permiso de disfrutar de la anticipación del día y de todos los sentimientos que esta experiencia trae consigo.

Enfócate en lo importante

El objetivo de este día es: celebrar el amor que tú y tu pareja sienten el uno por el otro. La ceremonia, la fiesta, el banquete, la decoración, los recuerdos, las fotos son todos para ayudarte a compartir esta dicha con familiares y amigos. Recuerda siempre que encontrar a alguien con quien compartir tu vida es ya un maravilloso regalo. Celebrar tu boda, sea cual sea la dimensión del evento, es la forma en que tú y tu pareja comparte este regalo con los demás. Que este sea tu enfoque ese gran día y verás cómo podrás disfrutar más todos los aspectos de tu boda.

Y lo más importante…. ¡Disfruta!

Durante la organización de la boda preocúpate por todos los detalles, haz tu mejor esfuerzo para que todo salga como lo deseas, toma decisión a conciencia, por ejemplo al contratar al fotógrafo , florista, y demás proveedores de servicio. Haz hasta lo imposible por asegurarte que todo salga a la perfección, cuida todos los detalles, y no escatimes en atención y organización. Mientras más organizada y cuidadosa con los detalles hayas sido más fácil será dejar que el día fluya con naturalidad.. Tal vez todo salga perfecto, tal vez alguna cosa no salga justo como los planeaste. ¿Sabes qué? No importa. El objetivo el día de tu boda será disfrutar del día y vivir al máximo esta celebración única e irrepetible.

¡Vive cada instante de la celebración plenamente! Verás que al final del día lo que más atesorarás serán los recuerdos de haber compartido el amor tan maravilloso entre tu pareja y tú con familiares y amigos.